Posteado por: eljustomedio | 26 Noviembre 2009

Zizek, mitólogo y filómito

“La superación filosófica del mito no es un simple dejar atrás lo mítico, sino una pelea constante con (cabe) ello: la filosofía necesita el recurso al mito, no sólo por razones externas, sino inherentemente, para ’suturar’ su propio edificio conceptual allí donde falla en su intento por alcanzar su núcleo más ínitmo, desde el mito de la caverna de Platón hasta el mito freudiano del padre originario y el mito lacaniano de lamella. El mito es, pues, lo real del logos: el intruso extranjero, imposible de quitárselo de encima, imposible de permanecer del todo cabe ello. Aquí reside la lección de la Dialéctica de la Ilustración de Adorno y Horkheimer: la Ilustración siempre ya ‘contamina’ la ingenua inmediatez mítica; la Ilustración misma es mítica, esto es, su propio gesto fundante  repite la operación mítica. Y qué es la ‘posmodernidad’ sino la derrota definitiva de la Ilustración en su mismísimo triunfo: cuando la dialéctica de la Ilustración alcanza su apogeo, la sociedad posindustrial dinámica, desarraigada, genera directamente su propio mito. El ‘reduccionismo’ tecnológico del ciberespacio (la mente misma es reducida en último término a una ‘máquina espiritual’) y el imaginario mítico pagano de la brujería, de los poderes mágicos y misteriosos, etc., son estrictamente las dos caras del mismo fenómeno: la derrota de la modernidad en su mismo triunfo.”

Slavoj Zizek, Amor sin piedad, pp.19-20.

Me parece que Zizek ha visto que ya el libro del Génesis había visto: la caída. El pecado original no es otra cosa que el fracaso de la Ilustración: “¡Entended, hombres necios, no son absolutos!”, y la Ilustración es el arrogante intento por negar esa frase. O, más bien, una cierta Ilustración. A mi juicio, por ello, solo una concepción racional religiosa del hombre es capaz de asumir esta ‘filomitía’ (culto al mito): seamos francos, la ciencia como ideal, la razón como capacidad eterna es inexistente. Lo que hay, lo que tenemos, es finitud, y necesidad, y precariedad, y Caída.

Por eso hay quien dice que el problema con la modernidad fue olvidarse del pecado original. Es decir, comer ‘manzanas’.

Posteado por: eljustomedio | 24 Noviembre 2009

Away we go

Escrita por Dave Eggers y su esposa Vendela Vida, Away we go se gana dos pulgares arriba, sin clichés, original, logra contar una historia romántica llena de miedos, tragedias, aventruas y ¿por qué no? también felicidad… podría seguir escribiendo así, como si quisiera ser un reportero de pacotilla del Times, o podría escribir como si fuera una persona normal y decir que Away we go me gustó mucho.

No me pareció una película trillada, pues hicieron el esfuerzo de conseguir a dos protagonistas no guapos -lo que favorece la identificación con el espectador- y cuyo final no es para nada feliz pero tampoco atormentado. Muy parecido a la vida real.

Esta película narra la historia de una pareja que parirá a su primer hijo y buscan un lugar en dónde establecerse. En el fondo, me parece que no habla de otra cosa que de una pareja que parirá a su primer hijo y que busca un lugar dónde establecerse. Si bien narran la historia de una pareja que parirá a su primer hijo y que buscan un lugar dónde establecerse, me parece que en realidad no están hablando de otra cosa que de una pareja que parirá a su primer hijo y que busca un lugar en el cual establecerse… ¿?… ¿Es necesario hablar de más? ¿Es necesario que haya algo más de fondo? ¿Por qué siempre buscamos que todo sea una metáfora? Vvimos en una sociedad ‘nerudizada’, ‘poetizada’, idealista en el sentido fuerte: todo debe remitir a algún concepto, ¿por qué?

La maravilla de esta película radica en retratar de una manera bastante realista que toda vida es drama, que no hay matrimonio feliz sin sufrimiento, que el mundo es difícil, y al mismo tiempo que es posible amar. No hay nada como ver a dos personas, fracasadas ambas, que podrían darle asquito a cualquier winner o cualquier All-American, que tienen problemas comunes, alegría común, tristeza común, lágrimas comunes, diversión común y todo, además de común, corriente. ¿Qué más genial que ver cómo a otro estúpido le suceden los mismos problemas que a ti? Ése, a mi juicio, es un gran triunfo en la película: lograr no el estereotipo que todos quiséramos ser sino el que -triste pero también chistosamente- de hecho todos somos.

Dos momentos de la película me parecen memorables: a) aquel en el que una amiga de la protagonista le grita a su esposo -en frente de sus hijos y de medio mundo- que ahora que es cincuentona tiene las tetas tan feas que parecen testículos de viejito: flácidas, colgando y llenas de pelos, JAJAJAJAJAJAJA… lo siento. El segundo momento memorable es b) aquel en el que uno de los amigos de la pareja le confiesa a nuestro héroe que su mujer no puede tener hijos y que acaba de sufrir el quinto aborto. Esta escena, toda ella, ocurre dentro de un bar en Montréal mientras la mujer-hasta-ahora-estéril baila en un tubo encima de una tarima para aficionados. Nada más deprimente, y nada más estimulante. Nada más enternecedor.

La película muestra acertadamente el drama de la banalidad de la estupidez del burgués (caso ‘a’) y el drama del generoso que no puede serlo, el que quiere tener hijos y poblar el mundo pero la naturaleza se lo impide (caso ‘b’). Ambos casos son casos de esterilidad. El primero no da frutos ni queriendo: es el caso del imbécil realmente perdedor, del cínico que maleduca y jode, que joroba a la sociedad con su parasitismo, que grita a los cuatro vientos que ya no es apetitosa sexualmente para su esposo y que por ello está frusrada. El segundo caso no da frutos por maldición, que queriendo educar, que queriendo construir, que queriendo hacer que la vida se mantenga, que queriendo con sus hijos hacer de este mundo algo más habitable  y colaborar a que el planeta gire más siméricamente, es este mismo mundo y esta misma naturaleza la que le elimina de la lista de las personas que serán padres.  ¡Qué injusto es el mundo con nuestros corazones!

Sólo comprendiendo que hay realidades superiores a nosotros, que están fuera de nuestras manos y aceptándolas como lo dado, el corazón puede desarrugarse por fealdad y arrugarse por sonreir. Porque nuestors protagonistas, nuestros héroes al fin y al cabo, no están más que buscando un lugar dónde establecerse, y ese lugar no es sino aquel que les provea de un ambiente en el que su hijo pueda crecer como ellos lo desean. Y eso, eso, es lo que todos anhelamos.

No está de más decir que la estética de la película es como la de Juno, gráfica y sonoramente.

Posteado por: eljustomedio | 8 Noviembre 2009

Overprotection

Berlin Wall Freedom

“You cannot protect yourself from sadness without protecting yourself from happiness”. That is what Safran Foer settles in Extremely Loud & Incredibly Close in the voice of one of its charachters. This book, which seems to be about 11S, is not really about 11S. Is about a boy, a normal boy, a normal guy, a normal person, which could be everyone of us, who had lost his father and is trying to find one way to make it understandable.

Because… which death is understandable? Which life-ending has a sense? It is always hard to get, even if you are a believer. There are so much doubts and so much questions in life as to say that one has understood its meaning. Oskar Schell, this 10 year old boy, can not get it, can not understand it, can not asume that life has an end and, obviously, he is trying to fix it as the child he is. He is trying in his own way. Playing. He plays, he becomes a Sherlock Holmes in this new world that has appeared to him after his father’s death. Or maybe it is not good to say ‘his father’s death’, maybe it is better to say: the relatives of his father’s death. Maybe that is the thing. Because, of course his father is now dead, but the people who live that event is his family, Oskar and his mother, his grandma. Not his father. The one who needs an explanation is not the one who is now dead, is the people who loved him. That is this book about, about 11s2death, and about suffering and about the irrationality of life, and about how it is too hard for us -little and weak human beings- to carry on with this heavy and short life. This story is about a boy, that is, about humankind because everyone of us, in facing dead, are all little and clay-made boys. And, yes, I am using this religuous language (clay-made) to settle clearly that we all need someone who catches us, who embraces us, someone Absolutely Other we takes care from us.

Oskar Schell is looking for life, is not looking for death. But he is looking for life because he had lost it, and he lost it on 09/11/2001, as many other people -real people- did.

I remember this because twenty years ago, many people could find freedom and could reencounter with their families and with their friends. Tha fallen of Berlin wall on 11/09/1989 was the recovering of life for many people who lost it years ago, by losing their people. Because life is people. Our life is ours, is of our own, and nobody can live it by ourselves, but we can not take it alone. Human life has only a meaning when shared. That is what the fallen of Berlin wall symbolizes: not only the historical and valuable fact of the reunion of the two Berlins, but also the best proof to assert the truth which I conceive as the most profound of literature and all human knowledge: we can not live alone.

One of the best celebrations for this 20th anniversary was one about a giant and his daughter, who were separated fromb24_20608739 each other. This spectacle does not need an explation. None. This giant and this ‘little’ girl are not only ourselves looking for our families or looking for our destiny in love, is humankind looking for somebody that give sense to our lifes and, much more improtante, to our deaths. Is humankind, working for our destinies.

It was death what made comunism terrible. It was death which made this totalitarian regime unbearable. I know, death is present always, everywhere, whenever it wants and however it wants. I know that death does not depend on a certain regime or another. What I want to point out is that with comunism there was no freedom to die. People died only because they were themeselves. People die only because it was necessary for the regime and for the state. And that is precisely  what makes a regime a totalitarian regime: the control of our deaths.

Which will be our criteria for life, or for settling conditions for life? I dont want to say that it is necessary to make possible for us to decide when we want to die. It is not necessary. Actually, it have been always possible. We have already get it. What I really want to say is that no one has the right to say when we must die or when we must live. That is why 11S has to do with the Berlin fall. Maybe we have no comunism anymore. But we still have ourselves. And that is where danger is. Prometeo-kylix

Leaving ourselves to our own care is what makes life dangerous. When humankind abandones itself to its own capacities to free from evil and pain, there is no hope. When we want to protect ourselves from suffering and from death is when they come keener. That is what comunism intended, protect ourselves by protecting the state, protecting the existence of human being by killing human being. Is overprotection of ourselves with our own selves what places us in the most dangerous location. Only the acceptance of the fail of our own protection will help us out. That is exactly what comunism did not do: create the necessary overprotection so they could decide when an individuum must live or die. We must abandonde ourselves and leave our own protection alone, we must trust in something beyond our own selves, bigger and grater than ourselves. We must unyield our lifes, and that is the only way by which we leave free the terrain for some God can come in and help us. If we persist in thinking that there are not going to be new Walls, or new 11S’, there sure will appear sooner than we expect.  And then, may one God help us.

Posteado por: eljustomedio | 2 Noviembre 2009

Religión e identidad

Hipótesis: la religión colabora a construir la identidad personal en la medida en que abre a horizontes referenciales más altos a los del propio yo. Para que eso suceda, es necesario que la fe y la razón interactúen de cierto modo, y entender adecudamente la fe como una actitud de la razón, y no como algo extrínseco a ella (Joas; Ratzinger).

La religión, en este sentido, ayuda a que el yo pueda construir una imagen de sí mismo y, en esa medida, hablar de una existencia auténtica (Taylor). Los ídolos en el autoconocimiento (Scheler) pueden obnubilar a tal grado la razón que el yo tenga una imagen sobre sí mismo llena de fantasmas. Es ahí en donde la religión puede traer para la persona horizontes de juicio extrínsecos, siempre y cuando esa religión no sea endógena. Cone sto me refiero a que cuando la fuente de la creencia religiosa es el propio yo, esta religión evidentemente no escapará a los fantasmas del autoconocimiento (James). Sin embargo, si la religión es una religión exógena, es decir, que tiene su origen en una fuente distinta al propio yo, entonces es posible que el sujeto que la viva encuentre en ella criterios de juicio.

Para esto es importante, por supuesto, que haya una especie de purificación o criba que permita identificar qué creencias, prácticas o actitudes mantienen una visión idólatra de la religión y cuales no (Ricoeur). Así, en la medida en que una religión sea la respuesta de la razón ante las preguntas vitales y esta religión se viva de manera exógena, entonces se puede hablar de una religión que contribuye a la formación de la identidad del yo de manera sana.

Quedan, por supuesto, por ver, en qué medida esto es posible en una sociedad secular, así como sacar las conclusiones correspondientes de el argumento presentado sobre si la religión podría o no ser entendida como una respuesta moderna (Taylor) de la subjetividad.

Posteado por: eljustomedio | 28 Octubre 2009

El yo y su cerebro

Tomo el título de este post del afamado libro escrito por Karl Popper y John Eccles. Aunque el título del libro, junto con -quizás evidentemente- su contenido se refieren a un problema filosófico en concreto, a saber, aquel problema surgido por el dualismo en el que parece problemático que la mente pueda surgir del cerebro, yo me refiero a otra realidad, a saber, al hecho de que a pesar de que los seres humanos solemos tener un cerbro, también es bastante común no solamente considerar a los demás sino considerarnos a nosotros mismos como si careciéramos totalmente de materia gris.

Generalmente pensamos de nosotros mismos que somos tontos. Si nos concibiéramos como agentes inteligentes y tuviéramos fe en nuestras potencialidades lo equivalente a un grano de mostaza, entonces el mundo sería otro. Porque no hay mayor mal que aquel que dejamos que suceda. Si tan solo creyéramos que somos capaces de hacer bien las cosas, estaríamos convencidos de que Elba Esther Gordillo debe desaparecer de este país y quizás también del mundo entero, estaríamos convencidos de que los diputados plurinominales son una farsa, un abuso de poder, un robo y una corrupción indecentes, tendríamos la seguridad de que no hace falta estudiar una carrera universitaría, no querríamos que el presidente o el PRI o el PAN o el PRD o la selección o el cuau o las chivas o mi mamá o tu mamá nos dieran trabajo y nos solucionaran los dramas vitales.

Es así que parece que no tenemos cerebro. Parece. Porque de que tenemos tenemos. Somos como Tomás, y queremos meter los dedos en esa viscosa materia gris, que está gris no por su materia sino por lo triste que se ha vuelto y lo aburrida que ha de estar al no tener actividad alguna. Así es el cerebro: gris, aburrido, como de señor desencantado, como los hombres grises de Michael Ende (que, por cierto, se dice Mijael, no Maicol). Y mientras el cerebro no se desaburra y dee de ser gris, no vamos a hacer mejor las cosas, no yendo -como quien dice- a bailar a Chalma.

Nuestro cerebro está aburrido. Y es que ¡cómo cuesta trabajo despertarlo, caray!, si el adolescente medio escribe como si no hubiera lectores y bebe como si no hubiera un mañana. Lee como si no fuera importante leer y usa juegos de video como si no hubiera cascadas, peces en el mar o aves en el cielo. Ése es nuestro problema: el yo no se identifica con su cerebro, porque parece que no lo tiene. Parece que no lo tenemos. Y no solamente porque somos tercos y tontos, sino porque nos encanta serlo, y regodearnos en la estupidez. No quiero entrar en el ya trillado tema, aunque bien tratado por primera vez por Ortega, del Hombre-Masa, pero sí que quiero sacar a la luz -para que se vea- como nuestros queridos hijos, alumnos, pupilos, ahijados, sobrinos, niños, en fin, nuestras nuevas juventudes son bestias acéfalas funcionales. Y si no nos encargamos de quitarles lo analfabetas, entonces los descerebrados somos también nosotros. Aunque eso sea cansado y agotador.

Vean cómo el cerebro gris:

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Posteado por: eljustomedio | 16 Octubre 2009

20 proposiciones indecentes

He aquí algunas de las cosas que yo creo. Por supuesto, todo esto puede cambiar, si encuentro o me presentan las razones suficientes para cambiar de opinion. Pero, de momento, pienso que:

1. La política partidista en México debe acabarse, que debe haber reelección y que los términos ‘izquierda’ y ‘derecha’ están completamente agotados.

2. Ganar en México más de $50,000 mensuales es injusto, siempre y en todos los cosas, toda vez que hay familias que no pueden comer ni cubrir el gasto diario.

3. Mientras digamos que las cosas cambian a través de la educación y no eduquemos a nadie de hecho y realmente, somos bestias.

4. Conacyt debe subir su presupuesto en general y en concreto subirlo todavía más para el fomento de las humanidades.

5. Los sindicatos en este país son, en general, un lastre y que Elba Esther Gordillo es una de las personas que más dañan a México.Veinte(b)

6. Está muy mal pensar que un deber del gobierno es dar trabajos. Su obligación es facilitar su creación, pero no darlos. Ésos los debemos generar nosotros, igual que todos los bienes públicos.

7. Obama pinta para ser un buen presidente. Pero todavía no podemos afirmarlo. Aún menos podemos admitir que merecía en justicia el Premio Nobel de la Paz.

8. Dostoievsky y Victor Hugo son los mejores escritores que ha dado la historia.

9. El capitalismo  liberal es tan abusrdo como el comunismo y sin la ‘responsabildiad social’ y la ‘caridad’ como elementos constitutivos de este capitalismo, el mundo se vuelve la selva.

10. El mundo sin Dios no tiene esperanza.

11. La salud y el bienestar se han vuelto al día de hoy un fetiche, y aún más el sistema de salud, cualquiera y como quiera que éste sea. Debemos reaprender a dar sentido al sufrimiento y a la muerte.

12. La tecnología es un arma de doble filo y por tanto puede ser buenísima, pero en general tiende a exterminar a la persona.

13. El problema existencial y humano más fuerte y difícil de explicar es la existencia del mal. Y, de hecho, encontrarle un sentido no es tan difícil como explicar su existencia.

14. El condón NO es, y no puede ser -por su propia lógica-, la solución a la epidemia del SIDA

15. El celibato sacerdotal obligatorio en la Iglesia Católica Romana debe desaparecer.

16. El Estado Vaticano debe desaparecer.

17. La sexualidad no se construye desde cero y existe, aunque la nieguen (pues la presuponen al negarla), una naturaleza humana.

18. El límite de mi libertad no es la libertad del otro, sino su dignidad.

19. La vocación a la enfermería es mucho más loable que la vocación a la medicina.

20. Lo que ha hecho que la gente abandone la Iglesia Católica es que los mismos católicos terminamos por identificar a Jesús y su seguimiento con el cumplimiento de normas morales. El cristianismo no es un código de ética.

Posteado por: eljustomedio | 13 Octubre 2009

Nueva ciudadanía, luz y fuerza

No hace falta repetir los sucesos del pasado sábado, cuando el presidente Felipe Calderón emitió el decreto con el que ponía fin a Luz y Fuerza del Centro. No soy un conocedor, pero desde mi punto de vista de ciudadano, y de habitante de la ciudad de México (habitaba allí hasta que vine a Querétaro, hace un año y 10 meses), me da la impresión que Luz y Fuerza no era una gran empresa. Creo que está fuera de discusión el hecho de que había agotado sus posibilidades de ser rentable, que estaba llena de corrupción y que su servicio era malísimo. No conozco los números de cerca, no vi jamás ningún estado financiero, pero sí tuve la experiencia como cliente, y como ciudadano, de su ineficacia.

Lo que me parece importante ahora no es tanto discutir si finacieramente fue una buena decisión, pues parece que queda claro que sí, sino si lo fue políticamente. Sé que la pregunta es tramposa, pero es tramposa por tratarse de este país y por el uso que damos al concepto de ‘bueno en términos políticos’. Parece que algo ‘bueno en términos políticos’, se refiere a aquella decisión en la cual el agente que ha tomado la decisión y/o que la ha llevado a cabo ganará votos con ella. En otros lugares, eso es simplemente populismo en lenguaje vulgar, y demagogia, en lenguaje culto. Cuando decimos que alguien actúa ‘políticamente’, o cuando decimos: ‘es que es por razones políticas’, nos referimos a que la motivación de esa persona fue ganarse a un público para las próximas elecciones. Ya sea para su propia personita, o para su partido.

Felipe CalderónEn este sentido, la decisión de Felipe Calderón fue completamente antipolítica. De hecho, en ese sentido puede ser calificada como una de las decisiones más estúpidas en términos ‘políticos’.

Pero ése no es el único sentido de ‘lo político’. Es más, diría yo que referir el término ‘político’ a la demagogia es un uso sumamente ruin. Lo ‘político’ es, más bien, aquella acción que crea bienes públicos, que fomenta la participación ciudana y que, en fin, promueve la responsabilidad que los ciudadanos tenemos hacia los otros. En este sentido, una decisión ‘política’ será una decisión responsable, que ponga sobre la mesa la necesidad de construir comunidad, a sabiendas de que eso nos toca a todos.

Una empresa como Luz y Fuerza del Centro no hacía más que vivir parasitariamente y sostener miles de empleos inútiles a un costo muy alto. No fue una decisión agradable, pero sí que fue una decisión responsable. Por ello, fue una decisión completa y plenamente polític,a y por ello es posible señalar a Felipe Calderón como un buen político.

La principal venda que cubre los ojos a la sociedad mexicana, en este caso concreto, no es otra que el culto a los sindicatos, y el socialismo pésimamente entendido que permea a toda la izquierda. “El trabajador es el oprimido”, “los ricos son malos”, “los empresarios son del diablo”, “los pobres somos los buenos”, proposiciones trasnochadas, que encuentran su justificación en ideologías pasadas de moda.

Ya basta de sandeces, y ocupémonos por generar bienes públicos. Una correcta comprensión del estado, a mi juicio, no buscará que el estado dé empleo, o que el estado sea quien genere bien común. El estado debe, únicamente, poner las condiciones necesarias para que Sindicato mexicano de electricistaslos privados generen empleos, bienes públicos y bien común. En ese sentido me proclamo un liberal: el estado debe sr mínimo. Pero me proclamo un socialista también, en el sentido de que los privados debemos ver siempre por el bien de los otros, incluyendo el propio bien, pero teniendo al otro, especialmente al desvalido, como el criterio último de acción. Así: si no tenemos trabajos, es nuestra propia responsabilidad crearlos para nosotros. La inciativa privada, por ello, no es mala per se. Creo que concebirlo así es bastante retrógrado e imbécil. Al final del camino es la empresa privada la que da trabajo. El gobierno puede hacerlo, pero la esencia del gobierno no es dar trabajos, sino regular la convivencia. Para eso se requieren, por supuesto, empleos, pero ésa no es su finalidad. Creémos empresa, creémos comundiad, dejemos de idolatrar figuras ancestrales como los sindicatos, y dejemos que nuestra libertad y la conciencia de la responsabilidad que tenemos con los otros sean las que nos saquen adelante, sean las directrices de nuestras decisiones. Si no tenemos empleos, genrémoslos nosotros, organicémonos. Seamos nosotros quienes dirijamos el futuro de esta querida comunidad que se llama México. Seamos los mexicanos quienes lo hagamos, no papi gobierno.

Posteado por: eljustomedio | 4 Octubre 2009

Rizos definidos

Los rizos definidos son un concepto demasiado contemporáneo. Antiguamente, los rizos eran simplemente una característica del cabello de algunas personas. Y se vivía con ello.

En cambio, ahora, hay que definirlos. No es que los rizos carezcan de definición, y por lo tanto exijan una. El punto que quiero resaltar aquí es la obsesión por las definiciones, por contorlarlo todo (y cuánto nos cansa eso…). Queremos tener rizos ‘definidos’, es decir, delimitados, controlados, conocidos, abarcados. ¿Qué rizos son esos? ¿Qué rizo sigue siendo tal aún después de haber sido definidos, controlado y abarcado? Lo más propio de un rizo es ser desordenado, precisamente eso es lo que quiere decir ‘rizado’: no-lineal, irregular, ‘deslacio’. ¿Por qué el afán de definirlo? A mí eso no me gusta.

Antaño, los rizos que se pretendían eran diferentes. Antes no importaba el acomodo tanto como el material. Por ejemplo, ‘de oro’. ¿Cuántas no desearon rizos de oro? Era aquello de lo que estaban hechos el motivo fundamental de los anhelantes de rizos, no tanot si estaban controlados, o si estaban coartados por alguna definición. Lo que improtaba era la materia del rizo, su ‘de qué está hecho’, como quien dice.

Otra característica añeja, por contraposición a los deseos hodiernos, era el tamaño. No era lo mismo tener ‘rizos’ que tener pequeños ricos, diminutos ‘ricitos’ juguetones. Desde un paradgima sumamente mexicano, la manera correcta no solamente de pronunciar sino de llevar, de portar, orgullosamente los rizos es que éstos no sean rizos en el sentido fuerte de la palabra, sino ‘ricitos’. Como si de niños se hablara, de peques.

Ahora todo es más burdo. Ahora, gente vulgar y soez, se buscan rizos grandes y bien definidos. Gruesos. Nomás falta que ‘chatos’. Por supuesto, ‘rizitos de oro’ sería un cuento impensable ahora. Si ahora un fabulista quisiese escribir una metáfora, con alguna moraleja, por ejemplo, debería llamar a su personaje principal, ‘rizos definidos’. Así, reflejaría exactamente el espíritu del tiempo.El ‘Zeitgeist’, que le llaman.

rizos-imagen

Posteado por: eljustomedio | 30 Septiembre 2009

Fin de era

Hoy termina una era en el estado de Querétaro, de 12 años de duración, en la que el PAN ejercía el poder ejecutivo. Mañana toma posesión José Calzada, gobernador electo del estado, por el partido del PRI.

Esto que acabo de escribir me lo hizo ver una amiga en la oficina, y mi existencia apolítica se hizo más patente. Me di cuenta que no tenía presente en la cabeza, ni me había pasado por aquí, que mañana hay cambio de gobierno en el estado en el que vivo.

Y no es que sea un anarquista, sino que quizás al ver en mi niñez al PRI tomar posesión del poder en el cielo en la tiera y en todo lugar, ver a mis padres odiarlos a muerte y decirme que votar por el PAN era lo único sensato que un ciudadano mexicano responsable podría hacer, y luego ver cómo el PAN se convertía en la misma basura que el PRI, me convertí yo en un absoluto incrédulo de la política en México, y en especial de los partidos políticos.

Por que, repito, no es que sea yo un anarquista, sino que simplemente creo que la existencia política se juega en más que votar el día de las elecciones y escuchar al nuevo gobernador un discurso vacío de contenido, plagado de lugares comunes y tan veraz como Pinocho. Hueva.

Yo creo, más bien, que hay que formar humanistas, leer literatura, crear bienes públicos, escribir, educar, pensar, leer a Platón y a Octavio Paz, ver buen cine, no tirar basura en la calle, denunciar a los malos y seguir trabajando duro día con día. Eso es, para mí, la política. Es decir, la existencia toda. El resto, la puesta en escena, es decir, aquello sobre Calderones, Juanitos, Ebrards, Secretarías apreciendo y desapareciendo, Pepes Calzadas, etc, hueva y más hueva.

Lo siento. Soy posmoderno. Y si hay algo que hacer, es por vía de la estética. Punto.

Posteado por: eljustomedio | 24 Septiembre 2009

Estoy estrenando ‘MarsEdit’

Hagan de cuenta que MarsEdit es una aplicación que abres desde la Mac y desde allí puedes, si quieres, subir un nuevo post a tu blog. Si no quieres, está bien. Y yo la estoy estrenando.
Lo que me da risa, si es que algo debía dármela, es ver cómo nosotros, jóvenes emprendedores, posmodernos, sexies, con hartas ganas de divertirnos, vamos poco a poco prefiriendo hacer las cosas por nosotros mismos.
No es que se haya puesto de moda el clásico ‘hágalo usted mismo’, de la parte de hasta atrás de ‘Popular Mechanics’, sino que parece ser que todo tiende a ser controlado por nuestras maravillosas voluntades. Ya lo decía Lipovestky: algo apesta, pues todo está bajo nuestro control.
Y es que sí es cierto. La neta. Cuando todo está bajo control todo pierde el chiste y la carnita. Por ejemplo, imagínenese ustedes, lectores míos, que supieran todo de todo, imagínense, estaría fatal, porque entonces un regalo ya no sería un regalo sino simplemente lo que sigue.
Bueno, solo quería presumirles esto y y presumirles también que estoy leyendo ‘Extremely Loud and incredibly Close’ de Safran Foer quien, en definitiva, es un genio de las letras.

Abrazo.

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