Posteado por: Diego I. Rosales | 28 agosto 2006

Permanencia del yo

Ahora leo “Yo Otro. Crónica del cambio” de Imre Kertész. Ensayo-novela altamente detonador(a) del pensamiento. Como el TNT. Narración que cuenta un tiempo determinado de la vida del autor en el que destacan los viajes por Europa central y oriental y sus experiencias con otros intelectuales en esos lugares.
Tesis del libro: La identidad del yo es mudable y cambiante, ¿pero siempre el mismo yo?
El verbo como instrumento: primera persona del singular en presente indiciativo narrando muchos momentos diferentes. Retrata perfectamente la manera en la que vivimos en nuestra cotidianidad: siempre en presente, pero incluida la conciencia de un pasado y la esperanza de un futuro.
Tres partes he logrado distinguir hasta ahora.
a) El autor viaja pro Europa y tiene vivnecias que marcan de alguna manera su vida, históricamente por decirlo de algún modo. Le pasan cosas.
b) Excurso sobre Auschwitz. Ahora la novela se llena de motivos de la Shoá. Tantos que podría comenzar a ser sobre el holocausto, pero permanece más bien en la temática sobre la identidad del yo. Lo que me lleva a pensar en la identidad perdida de cada uno de los presos en los campos de concentración. Mera disolución en una masa. Horror.
c) Recurso a un estilo ensayístico no novelado. Ahora hay una fuerte crítica hacia los totalitarismos no desde la WWII, sino desde la experiencia del autor en el kadarismo en Hungría.
d) Esta parta es la cuarta y no la he logrado distinguir. ¿Por qué? Porque todavía no la leo.
Kertész utiliza frases cortantes, pequeñas. Algunas son verbos pero otras ni a acción llegan: meros sustantivos o adjetivos. ¿Identidad? ¿Cómo? Es difícil construir una identidad así, en donde los estados de cosas son aislados y la conciencia siempre condicionada ya no al tiempo sino al presente se resiste a tejer una continuidad. Es un gran metafísico. Llora al escribir. A pesar de que el contenido no es lacrimoso. Yo no lloro al leer. Qué bueno. Los libros mojados no me gustan. Se vuelven tiesos y deformes con una especie de ondulación irregular imposible de evitar. Eso no me gusta. No.
Pero Kertész sí.

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Responses

  1. A memo le dieron ganas de leer el libro vaquero ¡está bien que lo digas públicamente! no lo reprimas.

  2. Me dieron ganas de leer ese libro.

  3. Sí, la verdad no es nada grato ver un libro con esas ondulaciones, consecuencia de haber sido mojado.

    A menos que tenga una historia interesante, por ejemplo: que sea un Libro Vaquero que llevaban los tres “náufragos” mexicanos que estuvieron 9 meses a la deriva y fueron rescatados en las Islas Marshall. Y les haya salvado la vida por que lo usaron para hacer un poco de sombra.

    Uso el Libro Vaquero porque si en verdad son pescadores mexicanos dudo que lleguen a leer algo más, si es que saben leer.


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