Posteado por: Diego I. Rosales | 24 noviembre 2009

Away we go

Escrita por Dave Eggers y su esposa Vendela Vida, Away we go se gana dos pulgares arriba, sin clichés, original, logra contar una historia romántica llena de miedos, tragedias, aventruas y ¿por qué no? también felicidad… podría seguir escribiendo así, como si quisiera ser un reportero de pacotilla del Times, o podría escribir como si fuera una persona normal y decir que Away we go me gustó mucho.

No me pareció una película trillada, pues hicieron el esfuerzo de conseguir a dos protagonistas no guapos -lo que favorece la identificación con el espectador- y cuyo final no es para nada feliz pero tampoco atormentado. Muy parecido a la vida real.

Esta película narra la historia de una pareja que parirá a su primer hijo y buscan un lugar en dónde establecerse. En el fondo, me parece que no habla de otra cosa que de una pareja que parirá a su primer hijo y que busca un lugar dónde establecerse. Si bien narran la historia de una pareja que parirá a su primer hijo y que buscan un lugar dónde establecerse, me parece que en realidad no están hablando de otra cosa que de una pareja que parirá a su primer hijo y que busca un lugar en el cual establecerse… ¿?… ¿Es necesario hablar de más? ¿Es necesario que haya algo más de fondo? ¿Por qué siempre buscamos que todo sea una metáfora? Vvimos en una sociedad ‘nerudizada’, ‘poetizada’, idealista en el sentido fuerte: todo debe remitir a algún concepto, ¿por qué?

La maravilla de esta película radica en retratar de una manera bastante realista que toda vida es drama, que no hay matrimonio feliz sin sufrimiento, que el mundo es difícil, y al mismo tiempo que es posible amar. No hay nada como ver a dos personas, fracasadas ambas, que podrían darle asquito a cualquier winner o cualquier All-American, que tienen problemas comunes, alegría común, tristeza común, lágrimas comunes, diversión común y todo, además de común, corriente. ¿Qué más genial que ver cómo a otro estúpido le suceden los mismos problemas que a ti? Ése, a mi juicio, es un gran triunfo en la película: lograr no el estereotipo que todos quiséramos ser sino el que -triste pero también chistosamente- de hecho todos somos.

Dos momentos de la película me parecen memorables: a) aquel en el que una amiga de la protagonista le grita a su esposo -en frente de sus hijos y de medio mundo- que ahora que es cincuentona tiene las tetas tan feas que parecen testículos de viejito: flácidas, colgando y llenas de pelos, JAJAJAJAJAJAJA… lo siento. El segundo momento memorable es b) aquel en el que uno de los amigos de la pareja le confiesa a nuestro héroe que su mujer no puede tener hijos y que acaba de sufrir el quinto aborto. Esta escena, toda ella, ocurre dentro de un bar en Montréal mientras la mujer-hasta-ahora-estéril baila en un tubo encima de una tarima para aficionados. Nada más deprimente, y nada más estimulante. Nada más enternecedor.

La película muestra acertadamente el drama de la banalidad de la estupidez del burgués (caso ‘a’) y el drama del generoso que no puede serlo, el que quiere tener hijos y poblar el mundo pero la naturaleza se lo impide (caso ‘b’). Ambos casos son casos de esterilidad. El primero no da frutos ni queriendo: es el caso del imbécil realmente perdedor, del cínico que maleduca y jode, que joroba a la sociedad con su parasitismo, que grita a los cuatro vientos que ya no es apetitosa sexualmente para su esposo y que por ello está frusrada. El segundo caso no da frutos por maldición, que queriendo educar, que queriendo construir, que queriendo hacer que la vida se mantenga, que queriendo con sus hijos hacer de este mundo algo más habitable  y colaborar a que el planeta gire más siméricamente, es este mismo mundo y esta misma naturaleza la que le elimina de la lista de las personas que serán padres.  ¡Qué injusto es el mundo con nuestros corazones!

Sólo comprendiendo que hay realidades superiores a nosotros, que están fuera de nuestras manos y aceptándolas como lo dado, el corazón puede desarrugarse por fealdad y arrugarse por sonreir. Porque nuestors protagonistas, nuestros héroes al fin y al cabo, no están más que buscando un lugar dónde establecerse, y ese lugar no es sino aquel que les provea de un ambiente en el que su hijo pueda crecer como ellos lo desean. Y eso, eso, es lo que todos anhelamos.

No está de más decir que la estética de la película es como la de Juno, gráfica y sonoramente.

Anuncios

Responses

  1. Sólo para decir que el comento de Guillermo está con madre

  2. Te identificaste porque el personajo tiene barba, barba café como la tuya.

    está en el cine ahora? esque el lunes voy a ir al cine pero no quiero ver la de los hombres que se desnudan y pelean y unos son lobos y otros son vampiros (como si los animales de la Creación pelearan por otra cosa que no fuera come o ser comidos o aparearse o no aparearse).


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: