Posteado por: Diego I. Rosales | 8 abril 2010

Sobre la Iglesia Católica y la Pederastia

Citaré in extenso a Georges Bernanos:

“Si acuso a la Iglesia no es con el ridículo propósito de contribuir a su reforma. No creo posible una reforma humana de la Iglesia, en el sentido dado por un Lutero o un Lammenais. No espero que sea perfecta, pues es algo que vive. A semejanza de los más humildes, de los más despojados de sus hijos, se dirige renqueando de este mundo al otro; comete faltas, las expía y, si nos olvidamos por un momento de sus pompas, podemos oírla sollozar y rezar con nosotros en las tinieblas. Entonces, ¿por qué enjuiciarla?, me dirán. Pues porque siempre está en el banquilo. Todo lo que tengo lo recibo de ella, y nada puede venirme sino de ella. El escándalo que me llega de ella, me ha herido en lo más vivo del alma, en la raíz misma de la esperanza. O mejor dicho, no existe en el mundo otro escándalo, sino el que ella da. Me defiendo de ese escándalo en la única forma en que puedo hacerlo: tratando de comprender. ¿Me aconsejáis que le vuelva la espalda? Tal vez podría hacerlo, pero no estoy hablando en nombre de los santos, sino en el de esa buena gente que se me parece como hermanos. ¿Os encomendaron que cuidárais a los pecadores? Pues bien, el mundo está lleno de miserables a quienes habéis decepcionado. Nadie pensaría deciros esta verdad a la cara, si consiniterais en reconocerlo humildemente. No os reprochan vuestras faltas ni se estrellan contra ellas, sino contra vuestro orgullo. Sin duda, responderéis que, orgullosos o no, disponéis los sacramentos que conducen a la vida eterna, y que no se los negáis a quienes se hallan en estado de recibirlos. Lo demás atañe a Dios. ¿Qué otra cosa se puede pedir?, diréis. Pues bien, quisiéramos amar.”

Los grandes cementerios bajo la luna, p.88.

Bernanos escribió estas líneas a propósito de la guerra civil española, cuando la jerarquía católica se replegó a favor de Franco y del régimen totalitario. Bernanos es católico. Bernanos es sincero. Bernanos es duro. Y hubiera escrito lo mismo al día de hoy frente a los casos de pederastia.

Ya me han hecho dos veces la pregunta sobre si he abandonado mi fe o a la Iglesia al ver los escándalos. Yo les contesto que estudien historia. Jamás hemos pedido los creyentes a la Iglesia que sea perfecta, que sea buenita, que no peque. Para empezar, porque la Iglesia está constituida en su mayor parte, por laicos y todo el mundo olvida eso: nadie nunca se queja de que la Iglesia peque cuando pecan los laicos. El problema viene cuando peca la jerarquía. En un sentido, es lo mismo. Igual es Iglesia la jerarquía que el laicado. ¿En qué sentido no es lo mismo -y creo que eso es lo importante aquí-? En el sentido de que la jerarquía tiene el poder. Y pecar con poder es peor que pecar sin poder. En segundo lugar, no esperamos que la Iglesia no peque porque la Iglesia es desde su fundación pecadora. Como muestra un botón: el primer Papa negó a Cristo tres veces.

En cuanto a los casos de pederastia dentro de la Iglesia quiero hacer una aclaración: una cosa es el pecado individual y otra el pecado institucional. La pederastia es un acto abonimable y que exige condenación. Como tal, debe ejecutarse la justicia y el pederasta debe pagar una pena. Sea quien sea. Más aún si el pederasta predica con su boca, desde el púlpito y cada domingo, que hay que amar al prójimo. Pero aunque no predique nada, la pederastia es abonimable. En ese sentido, es un pecado individual, y debe juzgarse a esa persona.

Otra cosa son los encubrimientos. He ahí el pecado institucional de la Iglesia. Los encubrimientos no han sido únicamente de parte de los obispos o de las comundiades religiosas, sino que se ha acudido a manipulaciones psicológicas, a confesiones, a amenazas para que los que sufrieron de los abusos quedaran en silencio. Eso es condenable, y hay que juzgar a la Iglesia en ese sentido. El pecado institucional, por esto, puede llegar a ser más abonimable que el individual, pues es sistemático, y su sujeto queda perdido en el limbo.

Sin embargo, cuando el que pide justicia ¿qué tipo de justicia pide? ¿Qué tipo de condenas serían las justas? Por supuesto, no es lo mismo que pida justicia una persona que padeció los abusos, a que pida justicia un periodista. Sin duda, ha habido ya casos, como en Estados Unidos, en donde las penas son de corte económico. Pero, ¿el dinero retribuye a quien fue lastimado en su vida?, ¿le retribuye su fama y su honor, su dignidad lastimada? Ciertamente de algo ayuda. Y si esa pena es suficiente, ¡venga! Pero creo que no es el caso. Creo que se pide otro tipo de justicia. ¿Qué clase de justicia? ¿Pena de excomunión para los sacerdotes que han abusado? ¿Excomunión también para los que han encubierto a los pederastas?

En primer lugar, la excomunión solamente será válida para quien cree que la excomunión tiene algún sentido. En efecto, sería castigar en los términos bajos los cuales se mueve el cura pederasta: desde sus categorías, en lo que a él le importa. Sin embargo, cualquiera que sepa un poco de moral cristiana o que haya leído el catecismo sabe que todo pecado puede ser perdonado y que incluso la excomunión puede ser levantada. Basta un arrepentimiento sincero y una buena confesión para ello.

De hecho, evaluar la acción como pecado es algo que corresponde a Dios. Juzgar y condenar en ese sentido es algo que nunca hará la Iglesia. Y el día que lo haga, mal hace. Pues la Iglesia está para ser una instancia de perdón y de acogida aún para los seres más miserables de la tierra. Ni aún en el caso del Hitler -en tanto individuo-, por ejemplo, ha habido una condena oficial. La Iglesia no puede presumir de saber que alguien esté en el infierno, pues tiene razones para pensar que incluso el más malvado de todos tiene esperanza de ser salvado por Jesús. Por eso no se verá una condena así respecto de los pederastas.

Lo que se exige, lo que se debe exigir, es que el fuero de los curas sea por completo eliminado. Y eso debe exigirse a cada nación, a cada estado, que procese como debe de ser a cualquier persona, sea del credo que sea, sea ministro de culto o no. Sea o no popular esa medida. Solamente si la Iglesia abre así sus puertas será verdaderamente evangélica. Solamente así el estado será verdaderamente estado de derecho.

¿Por qué no abandonamos la Iglesia? Porque ser pecador no es condición suficiente para dejar de merecer el amor. Si así fuera, nadie en este mundo seríamos dignos de amor. Amar es ser fiel. Y ser fiel es decir la verdad. Por eso, por fidelidad a la Iglesia, los católicos debemos denunciar, y al mismo tiempo mantenernos. ¿Por qué esto es razonable? ¿Por qué amar a una institución como la Iglesia? Porque creemos en Jesús. Y a Jesús se le conoce y se le ama en el pecador y eso solamente es posible junto con los otros. Por eso nos mantenemos en la Iglesia. Porque, como dice Bernanos, no hablamos por los santos -pues no lo somos- sino por los pecadores.

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Responses

  1. El abuso a los infantes es un hecho que no puedo lograr comprender. No me cabe en la cabeza el que existan personas (si se les puede llamar así) que sean capaces de violar la integridad de un niño, obviamente este abuso tiene secuelas en el desarrollo del niño ya no será el mismo que antes pues crecerá con un sentimiento de culpa, de vergüenza y de miedo, entonces la pederastía tiene secuelas en el futuro de las sociedades ya que como muchas veces se nos ha dicho: “Los niños son el futuro del mundo”¿Servirá en un futuro un adulto que no pueda establecer relaciones, que viva con miedo y no pueda confiar en los demás?
    La Iglesia que predica el respeto a la dignidad del otro y el amor del prójimo está yendo en contra de sus mismas enseñanzas; es triste ver como una buena enseñanza y una buena misión está en las manos de la institución equivocada.

  2. Bueno el artículo y muy valiente. Que diferencia con los defensores oficiales y oficiosos a rajatabla de una institución, en estos días, muy cuestionada. Y me refiero, concretamente, a la actitud de minimizar el delito, al afirmar que seguramente, en otras confesiones, sucede lo mismo. Y en otras profesiones, igualmente. Así que para qué tanto escándalo, si solamente el 4% de los sacerdotes católicos es pederasta. Claro ¿Y que hacemos con las víctimas, cuyas vidas afectivas se destrozaron? muchos se suicidaron, muchos otros fueron empujados a la homosexualidad y la gran mayoría tuvieron que cargar con una heterosexualidad llena de complejos. Pocas voces de solidaridad, de comprensión, de amor y de respeto hacia estos agraviados se han escuchado. Muchos nunca hablarán y se llevarán a la tumba ese horrendo crimen.

  3. Un afectuoso saludo:

    Es importante nutrirnos de diferentes ideas respecto a este tema y que mejor si provienen de laicos.

    Con todas las reservas, me animo a compartir con ustedes algunas reflexiones personales:

    1. Como Iglesia, incluyendo Jerarquía y laicos, debemos reconocer ante el mundo que la pederastia es un hecho que va en contra de los valores fundamentales de la Fe cristiana, contradice cualquier principio ético y sobre todo, es un delito que merece sanción.

    2. La Fe como contenido permanece intacta y la Fe como profesión, de alguna manera, si se ve mermada porque se traiciona lo más sensible del ser humano: la confianza.

    3. Ciertamente el pecado es individual, aunque también la Iglesia ha reconocido los denominados “pecados sociales”. En este caso, no se afirma que se cometan actos pederastas como institución, sino que se supieron de los casos y se encubrieron; en este sentido, es una grave error y falta, ante los creyentes y hombres de buena voluntad.

    4. No podemos cuestionar al Papa, pero si debemos reconocer que faltó liderazgo para responder a este problema con prontitud y firmeza. También lamentablemente las declaraciones de algunos obispos no son afortunadas en el contexto de la gravedad de los delitos.

    5. No podemos considerar que estas faltas cuestionen la existencia del celibato, pero si la formación, la madurez afectiva y psíquica de quienes se convierten en pastores de la comunidad.

    6. Convertir este problema real, en un debate interminable y áspero no soluciona nada; quien vea con seriedad este problema vislumbrara soluciones integrales, quien desee verlo solamente como un ataque o escándalo sembrara futuras tormentas. Sinceramente, no veo que de parte de los obispos provenga una reflexión madura.

    7. ¿Qué le hace falta a la Iglesia? Un poquito de ventiliación Cfr. Juan XXIII

  4. Amo a Dios Padre y a su Hijo Jesucristo Nuestro Señor. Por eso no abandonaré su iglesia que es el conjunto de todos los fieles, pero los fieles cometemos pecados y algunos son muy graves como la abominación de la pederastía, pero ese es una falla humana que debemos reprimir , castigar y corregir. Nosotros creemos en Cristo y en nuestra oportunidad de acceder a la vida eterna no la debemos usar como argumento cual discípulo de satanas, estas faltas para abdicar a nuestra religión sino debemos orar para no caer en la tentación nosotros y nuestros hermanos,como se expresa en el Padrenuestro que Jesús nos enseñó y se ejemplifica en este blog.

  5. Hola amigo y saludo a tus amigos-lectores!

    He leído con reflexión ésta publicación en el blog de Alejandro en donde le dejo mis palabras.

    sencillamente este es un eslavón más y muy profundo, porque a pesar que la iglesia está envuelta en una verguenza universal, a la vez Dios permite que salga de la obscuridad de tantos años, que por no pasar esta gran pena, se situó en una posición difícil.

    Pero aquí estamos los que necesitamos doctor como parte de una iglesia que está abierta al poder curativo de Jesucristo. hoy ella misma se ve enferma, y nosotros seguimos frente con ella porque nunca se puede ser un buen cristiano por conveniencia.

    He enlazado su blog a Voces en estos momentos difíciles para todos los católicos!

  6. Muy buena tu entrada. Un argumento más para contestar a los que te preguntan que pasa con tu fe, con la que está cayendo.

  7. Gracias por este juicio tan claro.

    En comunión,

    Paco

  8. A los que siguen atacando a la Iglesia Católica, les diré las misma palabras de Jesús…”El que este libre de pecado que tire la primera piedra”.

    Hay que tomar en cuenta que todos estamos en la posibilidad de caer en algún error, somos humanos… o por lo menos yo si… Hoy es la Iglesia, después puede ser cualquier otra religión, gobierno, institución, etc.

    Pues hay gobernantes, pastores, Rabinos, maestros, Jefes, etc. cualquier gente que tiene algo de poder (de una u otra forma) que puede estar cometiendo pecados ó errores, como quieran llamarlos y que nunca nos vamos a enterar.

    Por lo pronto yo seguiré firme como Justomedio en mi Fe de que puedo tener cosas buenas de La Iglesia Católica.

  9. Buena y para como están las cosas estos días, valiente reflexión,

    Saludos


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