Mejor inicio

A continuación transcribo los mejores inicios de libros de filosofía que he leído. Algunos por sugerentes y, casi la mayoría, por morbosos, pero por alguna u otra razón que ojalá entrevean, han sido escogidos para esta lista.

Tomen en cuenta que son las primera líneas de libros de filosofía, en los que se busca plantear temas densos, díficiles y casi siempre inútiles. Pero, como dice Deleuze según un buen amigo: “quién sabe qué dicen, pero qué bonito lo dicen”.

Franz Rosenzweig: La estrella de la redención
“Por la muerte, por el miedo a la muerte empieza el conocimiento del Todo. De derribar la angustia de lo terrenal, de quitarle a la muerte su aguijón venenoso y su aliento de pestilencia al Hades, se jacta la filosofía.”

Maurice Blondel: La Acción
“¿Sí o no? ¿Tiene la vida humana un sentido y el hombre un destino? Yo actúo, pero sin saber si quiera en qué consiste la acción, sin haber deseado vivir, sin conocer exactamente ni quién soy, si siquiera si soy.”

Hans Jonas: El principio de responsabilidad
“Definitivamente desencadenado, Prometeo, al que la ciencia proporciona fuerzas nunca antes conocidas y la economía un infatigable impulso, está pidiendo una ética que evite mediante frenos voluntarios que su poder lleve a los hombres al desastre.”

Emmanuel Lévinas: Totalidad e infinito
“Aceptaremos fácilmente que es cuestión de gran importancia saber si la moral no es una farsa.”

Albert Camus: El mito de Sísifo
“No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio.”

Héctor Zagal: Límites de la argumentación ética en Aristóteles
“Este libro es un libro sobre Aristóteles.”

Pues bien, pudo haber faltado una cita, ó dos, ó veintidos. Me da la impresión que falta algo de Kierkegaard, pero dejo a los estudiosos del gran danés que hagan los honores.

Y miren la foto que encontré: puse ‘comienzos’ en google-fotos y salió esto:

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